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lunes, 19 de noviembre de 2012

POESÍA. (Octubre, noviembre de 2012)


LA LUCHA

La lucha es dura,
cada día el andar cansado
de la impaciencia
me agota hasta el infinito.
Quizá en algún momento
la vida nos sea cruel,
más de lo que debería.
En ocasiones los días
de felicidad son tapados
por los abismos de la negrura
que parecen ocultar
los tibios rayos de sol
que luchan por abrirse paso
a través de la oscura cortina,
del espeso manto inundado
de pesadillas, de temores,
de luchas fratricidas.
De agobios y desencantos
por no ver el pasillo,
el principio de la salida.
A veces caigo,
a veces me levanto,
me deshincho
y me vuelvo a inflar.
Me insuflo con el aire que me das,
observando tu sonrisa,
mirando tu mirar.
Recordando cada caricia,
cada beso, cada te amo.
Recordándote mi amor,
recordando que eres la vida,
mi motivo para luchar.


JJ Guerra. 13 de noviembre de 2012.



UN RECUERDO. (A mi padre)

Mi niñez pasó a tu lado
como retales deshilachados
del tiempo que no tuvimos.
Tu juventud se apagó
en una enfermedad
que hirió tu costado.
Aquellas pocas palabras
que de tu boca salían
se incrustaban en mi cerebro,
consejos, que sin serlo
aún hoy recuerdo.
Sabiduría de la vida
no aprendida en colegios
a los que nunca fuiste,
ni en los libros
que nunca leíste.
Una mirada tuya bastaba
para hacerme callar.
Jamás una voz escuché de tus labios
nunca una mala palabra.
A nadie te escuché criticar,
aunque te hubiesen clavado una lanza.
Tu nombre, Lorenzo,
sigue resplandeciendo con el sol.
Llevo grabada a fuego tu imagen
y tu recuerdo imborrable
sigue vivo en mí
veintitres años después.
Te quiero Padre.

JJ Guerra. 1 de noviembre de 2012.



BUENOS DÍAS MUNDO.

Buenos días mundo. 
Mundo infame, mundo cruel,
mundo ingrato.
Mundo que permites
el hambre, la injusticia,
el horror, la desigualdad,
el odio, la avaricia,
el desamparo y el maltrato.
Mundo que me haces reír,
mundo que me haces llorar,
mundo que cohíbes,
mundo inhibido.
Buenos días mundo,
porque hoy ha amanecido.

JJ Guerra. 28 de octubre de 2012.



BRINDIS.


Hoy quiero alzar mi copa,
alzar mi copa y brindar.
Brindar por esa angustia
que a veces me inunda,
no porque me enorgullezca,
sino porque me da las fuerzas
que necesito para luchar.
Brindo porque la desesperación
me hace sentir que vivo.
Brindo no por el labrador,
sino por su cosecha,
no por el pastor,
sino por su rebaño.
Brindo por la promesa sin cumplir
y por la obra sin acabar,
porque en ellas está la esperanza.
Brindo porque los hechos
perduren siempre en la memoria,
porque el sueño de muchos,
ante el de unos pocos
nunca pueda sucumbir.
Y sobre todo, por encima de todo
brindo por el amor que me das,
por el día en que te conocí,
brindo porque tus alas
sigan enseñándome a volar.
Y brindo, alzo mi copa y brindo,
porque al brindar por ti,
a lo externo me blindo.

JJ Guerra. 22 de octubre de 2012.




ÉXTASIS.


En mi mente se dibujan
retales de caricias
gastadas en la madrugada,
lecho de sábanas
revueltas al amanecer.
Versos escritos con la tinta
indeleble de tus besos
marcados a fuego
sobre mi piel.
Siluetas emborronadas
de dos cuerpos fundidos
en un solo alma,
extasiados por el placer.
Mi boca extasiada
en tus senos, tu mano
haciéndome estremecer.
Éxtasis del cuerpo
que encuentra su mitad
viéndose florecer.
Fluidos corporales
que buscan cobijo
entre las sombras
de nuestro amanecer.

JJ Guerra. 15 de octubre de 2012.




DESEMBOCADURA.


Desde el precipicio
que deja tu ausencia
en mi espacio,
ese mismo abismo
que llenas con tu presencia,
quiero decirte, amor de mi vida
que las horas cuando no estás
se convierten en siglos,
que te sueño, te pienso
y te añoro a cada instante.
Que mi mente se pone a navegar
surcando los mares de tu recuerdo,
que a mí vuelven aquellos días,
aquellos instantes maravillosos
vividos junto a ti.
Que por mi memoria desfilan
infinitos momentos y no vivo,
sino para tenerte junto a mi.
Que sólo el pensamiento
de saber que me esperas
me da el consuelo y las fuerzas
para seguir viviendo.
Que vivo con la alegría que me da
esperar el momento de tenerte
frente a mí, mirándote fijo a los ojos,
para que desnudes
mis deseos con tu mirada
y mi cuerpo con tus manos.
Que me envuelve el deseo
de recorrer tu cuerpo,
de ser ola en tu océano,
de retorcerme extasíado
por el poder de tus caricias,
de sentir que no soy yo
quien es dueño de mí,
porque si vivo es para ser
río que desemboca en ti.

JJ Guerra. 6 de octubre de 2012.


sábado, 29 de septiembre de 2012

UN DÍA EN EL LUGAR EQUIVOCADO. (Relato corto)


Este relato está basado en un hecho real, ocurrido hace unos años en Aracena, mi pueblo, y del que fui testigo directo, de ahí que aparezca un camarero llamado Joaquín. La trama final es lo que en realidad ocurrió, sin embargo el principio es completamente ficticio, así como el nombre del protagonista principal.


                                        UN DÍA EN EL LUGAR EQUIVOCADO.



Podría haber sido un día más, pero no, no iba a ser así. Aquella mañana ya había comenzado siendo especial. Reunión con el jefe precisamente el único día del año que no sonó el maldito despertador. Llegó tarde a la única cita, en cinco años trabajando para la empresa. La excusa del atasco de tráfico pareció haber tenido éxito, sobre todo teniendo en cuenta que realizó la llamada, desde el coche, justo en el momento en que pasaba cerca del ayuntamiento donde una pitina ensordecedora recibía a una pareja de recién casados. El sonido de las bocinas de los asistentes a la boda, le dio el crédito suficiente a su historia.
Cuando acabó aquella dichosa reunión en la que su jefe le pedía una mayor productividad, se fue a su casa, a preparar el equipaje y lo necesario para el viaje que tenía que emprender. Hacía varios años que ejercía de vendedor para una importante firma que comercializa vinos y cavas. Curioso, vinos y cavas y con sede en Madrid. -En fin, así está el mundo. -Esa era su respuesta preferida cuando le preguntaban por la curiosidad del caso.
Pasaría alrededor de quince días, intentando sembrar con sus caldos buena parte de Andalucía. Sus clientes eran sobre todo mayoristas y grandes supermercados, aunque también algunos bares y restaurantes de cierto prestigio y con elevado consumo.
A Pedro le encantaba trabajar en el territorio andaluz, se sentía como en casa. Tenía sus puntos fijos desde siempre, hoteles y restaurantes donde dormir y comer, y en los que era tratado más que como cliente, como amigo.
Claro que tal y como había comenzado la mañana salió bastante más tarde de lo habitual, y como es normal, cuando las cosas empiezan a torcerse desde tempranito, no hay vuelta de hoja, el día completo va de cabeza, todo se complica sin explicación aparente.
Antes de llegar al km 50 de la autovía de Andalucía comenzó a notar cómo su vehículo se le iba a la derecha, nada que ver con sus ideologías. Al principio el volante le tiraba levemente, pero poco a poco aquello se agudizó cada vez más, de tal modo que tuvo que apartarse de la vía al arcén y bajar del coche para comprobar que tenía un pinchazo en el neumático trasero izquierdo.
Buscó en el interior del coche todo lo necesario para cambiar la rueda y, cuando lo tuvo dispuesto, se puso manos a la obra. O las tuercas estaban muy, muy apretadas, o su fuerza había disminuido ostensiblemente en los últimos años.
Se hallaba ensimismado en ese dilema interno, cuando se vio sorprendido por una visita inesperada. Un vehículo al que no había escuchado llegar se había parado para socorrerle.

-Buenos días, ¿necesita ayuda? -Le dijo el joven que tenía detrás.
-Hola buenos días, gracias por parar. No soy capaz de aflojar las tuercas. -Respondió una vez hubo reaccionado, pues no le había visto ni oído hasta entonces.
-A ver, déjeme intentarlo. -El muchacho aflojó las tuercas y elevó el gato con suma facilidad. - ¿Puede usted seguir solo? Tengo un poco de prisa.
-Sí, sí, muchas gracias. Buen viaje.
-No hay de qué caballero, ha sido fácil. Que tenga un buen día.

Se estrecharon la mano, a modo de despedida. Pedro se quedó montando la rueda, a la vez que pensaba que todavía quedaban buenas personas en este mundo. Esta vez sí que sintió cómo otro vehículo paraba junto al suyo. Era un cuatro por cuatro verde y blanco que portaba un bonito juego de luces azules en el techo. De su interior bajó un agente mientras otro se quedaba al volante.

-Buenos días. -Dijo, mientras saludaba con la mano derecha en la sien al estilo militar.
-Buenos días. -Respondió Pedro.
-¿Algún problema caballero?
-Bueno, un pinchazo, pero gracias a un joven que ha parado antes ya está solucionado. Gracias agente.
-Señor, ¿sabe usted que ante cualquier contingencia de este tipo hay que señalizar la zona y ponerse chaleco refractante?
-¡Uy! Lo siento, no estoy acostumbrado a estas cosas.
-Lo imagino, no creo que nadie se acostumbre a quedarse averiado en la carretera, son cosas muy puntuales. Y el que lo siente soy yo, pero tengo que denunciarle por ello.
-Lo comprendo, está usted cumpliendo con su trabajo.

La respuesta de Pedro sorprendió al guardia, no era lógico que los denunciados tuvieran ese comportamiento. Unos intentan convencer al agente para que no les ponga la denuncia y otros se exaltan.

-Necesito su documentación y la del vehículo.
-Un momento, la tengo dentro. -Dijo Pedro mientras abría la puerta del coche para coger su carné y los papeles. -¡Me cago en la leche! ¡Me han robado!

Habían desaparecido un maletín con el ordenador portátil y la cartera, aunque tuvieron la gentileza de dejar sobre el asiento las tarjetas de crédito y la documentación de Pedro.
En la cartera, según el mismo dijo, llevaba algo más de 500€. El agente se sintió compadecido ante la desdichada situación y no formuló la denuncia que tenía en mente. En cambio, sí recabó toda la información posible sobre el robo del que había sido víctima Pedro. Mientras el joven tan amable ayudaba al desmontaje de la rueda, un supuesto cómplice, al que el comercial no llegó a ver, había procedido al desvalijo. Esta fue la conclusión a la que llegó el agente.
Entre unas cosas y otras, Pedro llegó a Sevilla a las dos de la tarde y con la idea clara de que había días que era mejor no levantarse. Comió en un restaurante al que solía ir con frecuencia y se desahogó contándole lo sucedido al camarero. A quien conocía desde hacía años.
Su ruta en Andalucía siempre la emprendía por la sierra de Aracena. A esas horas ya debería de estar allí, pero con todo lo que había pasado se le había echado la hora encima, motivo por el cual decidió pararse a comer en Sevilla y pasear un rato por la ciudad, ya no podría ver a ningún cliente hasta la mañana siguiente.
A las siete de la tarde ya se encontraba en el pueblo de Aracena, en su hotel habitual. Luego cenó tapeando, en el mismo bar donde a la mañana siguiente hubiese preferido no estar a la hora del desayuno. Aquella noche pasó sin más sobresaltos. Se levantó sobre las ocho de la mañana y después de un café en la misma cafetería del hotel fue a visitar al primer cliente, un mayorista de alimentación, también propietario de un pequeño supermercado.
A esa misma hora, muy cerca de allí, en una sucursal de una conocida caja de ahorros, tenía lugar una conversación telefónica entre el director de esta y su colega de un banco. A los pocos minutos el director del banco se personaba en la caja con la documentación pertinente y su acreditación personal, para formalizar un préstamo entre entidades, algo muy común. Un muy buen cliente necesitaba retirar una suma bastante importante y en el banco no había efectivo suficiente para satisfacer la totalidad de la suma, a esas horas de la mañana, necesitaba 12500 €. Entre bromas y risas se llevó a cabo la transacción. Mientras, la interventora hacía las operaciones necesarias para llevar la operación a buen puerto, los directores se fueron a hacer eso tan frecuente en ellos, tomar café en un bar cercano. En la misma barra, en ese instante, justo al lado de ellos apareció Pedro, preguntando a un camarero por Manuel, el gerente del local, un buen cliente. En ese momento se encontraba ausente, por lo que no quiso aceptar el café que el camarero le ofreció.

-No gracias Joaquín, luego me paso, voy mientras a ver a otros clientes. -Dijo agradeciendo la invitación y despidiéndose.

Los directores de ambas sucursales se marcharon a la vez que Pedro. Habían pasado más de dos horas de aquello, ya era casi mediodía, cuando Pedro volvió a entrar en el bar y de nuevo habló con el mismo camarero que antes le ofreciera el café.
Para entonces el supuesto director del banco, por el tiempo transcurrido, podría estar ya a más de doscientos kilómetros del lugar.
-Buenas Joaquín. ¿Qué ha pasado aquí?
-No estoy muy seguro, la gente está hablando de algo de un atraco a la caja de ahorros, pero no tengo ni idea de cómo ha sido.
-¿Qué movida, no?
-Sí, parece que están buscando a alguien.
-¿Ha llegado ya Manuel?
-Sí, está en la cocina, voy a decirle que estás aquí.
-Vale gracias, mientras iré un momento al baño.

En ese intermedio en el que Pedro estaba en el aseo y Joaquín en la cocina, una pareja de la guardia civil entró en el local y mientras uno escrutaba a la clientela, el otro preguntaba a los camareros por un hombre de mediana edad, trajeado, calvo de coronilla y poco más de metro sesenta de estatura.
Media hora antes, esa era la descripción que tanto el director de la caja como la interventora hacían a la guardia civil y, dato curioso, coincidían en el color de la corbata, pero no en el del traje.
En el bar uno de los guardias había preguntado a dos camareros, pero con el revuelo que había ninguno de ellos había visto a nadie así.
Cuando preguntaron a Joaquín, en un principio, tampoco supo darles explicación, pero después cayó en la cuenta de que la descripción se asemejaba a Pedro.

-¡Coño! Puede ser Pedro el del champán. ¿Qué le ha pasado?
-¿Dónde está? -Preguntaron los guardias al unísono.
-En el servicio, creo. -Respondió el camarero sorprendido.

Los guardias, como salidos de una serie americana, hicieron los escasos doce metros que había desde el comienzo de la barra, donde se encontraban, hasta los baños, poco menos que atropellando a los clientes que se interponían en su camino. Con gran insistencia aporrearon la puerta del servicio de caballeros. Desde dentro, lo lógico cuando llaman a la puerta de un aseo que está siendo usado.

-Está ocupado.
-¡Guardia civil! ¡Abra inmediatamente la puerta!
-Un momento.
-¡Que abra la puerta le digo! ¡Abra ya! ¡Y salga con las manos en alto!

La puerta se abrió tímidamente y tras ella apareció Pedro, las manos en alto, mojadas y el agua escurriéndole brazos abajo.
-Documentación por favor. -Le pidió uno de los guardias en un tono menos educado que sus palabras. Mientras este comprobaba su identidad, el otro le interrogaba sobre su paradero dos horas atrás.
-Tiene usted que acompañarnos caballero. -Le dijo el mismo agente que había estado comprobando su documentación, ya en un tono más sosegado.

Ni en el mismo bar, ni ninguno de los clientes que aún le quedaban por visitar en toda la sierra volvieron a saber de Pedro, en bastante tiempo.
El viajante pasó más de tres horas retenido en el cuartel de la guardia civil, siendo interrogado y esperando a ser identificado por los empleados de la caja de ahorros. Tanto la interventora como el director coincidieron en la identificación.
Al mes siguiente, Pedro volvió a su ruta de Andalucía, con ella a la sierra y por supuesto a Aracena. Cuando entró al bar, Joaquín el camarero le miró y dejó escapar una gran sonrisa, tendiéndole la mano para saludarle, le dijo: -¡Coño! ¿Tú por aquí? Pensábamos ir a visitarte a la cárcel. ¿Ya te han soltado?
-¡Calla joder, no me lo recuerdes ni en broma!

Manuel el gerente, también fue a saludarle. Le estrechó la mano y a la vez le preguntó: -¿Qué pasa que en la cárcel te compran más que nosotros? - A la vez que una gran carcajada pareció haberle salido del alma.
-Parad de bromas, por favor, dejaros de cachondeo que no lo he pasado tan mal en mi vida.
-¿Qué fue lo que pasó? No te volvimos a ver. -Preguntó Manuel una vez que fue capaz de guardar la compostura, tras sus risotadas.
-Pues que por la descripción que habían dado en la caja del ladrón me confundieron con él. -La risa volvió al gerente, quien contagió al camarero.
-Sí, sí, reíros, pero yo me fui del pueblo echando leches.
-Pues nosotros, al no saber nada más de ti, pensamos que habías sido tú de verdad. -Intervino Joaquín.
-Lo cierto es que aparte del mal trago que pasé, no me puedo quejar del trato. En el cuartel me trataron bastante bien, creo que la guardia civil no sospechó en ningún momento de mí. Fran les dijo que a esa hora estuve con él en el supermercado. Tuve que esperar a que viniesen los de la caja, pero ya era algo meramente rutinario. Después de hablar con los dos almacenistas a los que visité mientras te esperaba a ti, ya tenían bastante claro que no podía haber sido yo. Al fin y al cabo de todo se aprende. Eso sí, cuando salí del cuartel no quise saber nada más de este pueblo. No me paré a ver a ningún cliente más. Así que fui al hotel, pagué la habitación, recogí mis cosas y me fui a Sevilla. No llamé a nadie, pasé de todo por completo, vamos que me cabreé con el pueblo.

-Bueno, con el pueblo, con nosotros no, ¿verdad? -Dijo Manuel en tono jocoso.
-Sabéis que aquí tengo buenos amigos, como vosotros, a los que aprecio.
-¡Hombre gracias! Antes has dicho que de todo se aprende, ¿qué has aprendido tú de todo esto? -Preguntó Joaquín.
-Pues hombre, algo muy sencillo y que si no me hubiese pasado esto, nunca hubiera
imaginado. No sé si os habréis dado cuenta, pero antes de entrar en el pueblo, instintivamente me he parado para cambiar mi aspecto. En vuestro pueblo, llevar chaqueta y corbata puede ser muy peligroso. Eso es lo que he aprendido.
FIN
JJ Guerra.






Reservados los derechos del autor.

domingo, 29 de julio de 2012

Microrelatos. (Micro, micro)


 NEGRO SECRETO. (Relato ganador del certamen promovido por "La tahona cultural" 2012.)
La investigación llegaba a su fin, pero tendría que apartarse de ella. El negro secreto de su familia volvía a planear de nuevo.








   DESTINO DE UNA SUEGRA.
-Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa. Recuerde señor García, recuerde que nunca estuvo aquí y esté tranquilo, será un bonito funeral.














CARTAS NEGRAS.
Todo el mundo sabía que era una mujer bala, menos ella. Lo supo cuando recibió las primeras cartas de tráfico.











                                                     
                                                     EXCAVACIÓN.
Una bala, en la sién. -¿Cómo es posible? Se preguntó el arqueólogo. -Hace dos mil años no existían las balas.






LA VUELTA.
Como los ángeles al caer del sol, o del cielo, así volvió, como el ángel caído.










Derechos reservados del autor.

JJ Guerra.

miércoles, 11 de julio de 2012

Breve carta al presi.


Señor Rajoy y lameculos que le acompañan. Supongo que se habrá dado cuenta de que la ciudadanía española no es tan tonta como aparentó  serlo el día que le otorgó una mayoría absoluta. Pero usted con su estupidez innata se empeña en hacernos pasar por idiotas totales. Mire señor Rajoy, al igual que una mayoría muy considerable de españoles estoy hasta los cojones de su arrogancia y prepotencia. De la arrogancia y prepotencia de un inútil que es usted, usted y todo su séquito. Con el paso de Aznar por el poder, muchos creímos que jamás la Moncloa sería pisada por payaso mayor, pero ya ve usted, no sólo le supera a él sino que ha saltado muy por encima del mister Bean Zapatero.
Supongo que su culo, mucho más inteligente que usted ya sabrá que no va a sentarse durante mucho tiempo en tan nobles sillones. porque si sigue ahí, entonces ya si que será para decir que los españoles somos idiotas y usted podrá proclamarlo a los cuatro vientos.
Estamos en las de siempre y con su gobierno aún más, claro. Lo que ustedes despilfarradores compulsos han derrochado ahora tenemos que ser los españolitos de a pie los que lo solucionemos a base de sudor y lágrimas, mientras ustedes desde su poltrona no bajan ni un ápice su sueldo, dándoles los beneficios de la decadencia de los más pobres a sus amiguitos de patio de colegio "privado", los más ricos, para que la igualdad de oportunidades vuelva a ser una quimera. Ha venido usted a ser, quién lo hubiese dicho, un hijo de puta mayor que Franco.






JJ  Guerra.                      11 de Julio de 2012

jueves, 21 de junio de 2012

Nuestro camino. (Artículo breve)




Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Se hartó Machado de repetirnos hasta la saciedad y musicándolo Serrat, se encargó de que décadas después, miles de personas no lo olvidaran, que el tiempo no lo dejase en papel mojado ni hiciese cenizas de él. ¿Pero hay mucha gente que verdaderamente entienda el significado? Parece que no, parece que muchos símplemente lo entienden como dar un paseo matutino, incluso otros lo tomarían como slogan para alguna campaña de publicidad de unas zapatillas deportivas de esas milagrosas, de las que te dicen que no debes hacer esfuerzo al andar.
El camino es largo y arduo, y cada día se empeñan en poner más piedras a nuestro paso, de nosotros depende lo duro que se nos haga el camino. Si lo hacemos solos siempre sera más empinado y en ocasiones desesperanzador. Sé que es ardua la tarea de crear conciencias en una sociedad que durante años de aparente y falsa abundancia se han encargado de idiotizar, de crear robots humanos al servicio del capitalismo y del consumismo desmedido y con mentes incapaces de pensar por sí mismas
Para la libertad sangro, lucho y pervivo, y por ella dejó su vida Miguel Hernández pudriéndose de cárcel en cárcel, por proclamar el derecho humano a la libertad y a una vida digna. Pero en cuanto nos dieron un poquito de ambas cosas empezó el conformismo y nos olvidamos de luchar. Dejamos caer en saco roto aquello que otros dieron, su vida y su libertad, por conseguir la nuestra.
Cómo podemos ser tan imbéciles que nos dejemos robar nuestra vida y el futuro de nuestros hijos por impresentables que vemos que nos mienten en todo y que han aparentado ser lo que no son, que se nos han presentado como salvadores del mundo, que nos han querido vender falsas ideologías lo que en verdad no eran más que técnicas de venta para alzarse con el poder, encumbrarse y al final venderse al mejor postor, convirtiéndose en dictadores de lo que deben de ser nuestras vidas. Da igual los colores con los que se presenten ni a quien digan representar, a mí no me representa nadie, porque nadie me va a venir a salvar, porque nadie me puede decir cuáles son mis necesidades, si antes no son capaces de reconocer cuáles son las de la humanidad en general.
No comprendo por qué personas que parecen inteligentes se pelean entre ellos por defender a uno u otro líder, cuando en verdad comparten un mismo ideal, ni que haya quienes se creen poseedores de la gran verdad. La única y gran verdad es que el mundo debe de cambiar y todos unidos lo podemos lograr. Por eso proclamo a los cuatro vientos que entre semejantes haya unidad. Contra la tiranía de quienes nos oprimen y nuestra voz quieren hacer callar: ¡INSUMISIÓN Y REVOLUCIÓN!

domingo, 22 de abril de 2012

AMARTE ES...



Amarte, amarte vida mía, es perder el miedo a sufrir, es navegar con rumbo fijo a tu puerto, sin otra mirada, sin otro horizonte, sin otra meta que cada día amanecer a tu lado.
   Amarte es sentir cada minuto tu aliento, aunque tu boca esté en la distancia, es perder el sentido borracho de tu cuerpo.
   Amarte es viajar en el tiempo a otro lugar, a otra época donde no existen ni el rencor ni el miedo, donde el odio está aún por descubrir.
   Amarte es perderme entre tu pelo, pasear mi boca temblorosa por tus senos, rodar sobre tu vientre, es enloquecer entre tus piernas.
   Amarte, amarte vida mía, es amar la verdad, mi verdad, es escuchar tus temores para apartarte de tus miedos, es compartir lo bueno y llorar lo malo.
   Amarte, amarte vida mía, es amar la vida, es llorar de tristeza en la distancia y de alegría al volver a verte.
   Amarte es despertar los instintos animales que hay en mí y a la vez derramar  toda la ternura de mi corazón.
   Amarte es amada mía, soñar con que pronto estaremos juntos por siempre para toda nuestra vida y para la eternidad, sin que nada nos pueda separar, ni tan siquiera la muerte.
  Amarte, cariño mío, es mi mayor gozo, mi mayor ilusión, amarte ha sido para mí volver a la vida, amarte ha sido descubrirte a ti, mi gran amor.


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sábado, 21 de abril de 2012

En voz alta

Estos tiempos en que nos ha tocado vivir nos han proporcionado una época dorada, con unas décadas de crecimiento y de logros para los trabajadores y de  las personas en general. Gracias a la lucha de unos pocos y al sacrificio de muchos de esos pocos, se consiguió un estado de bienestar relativo, puesto que nunca se llegó al pleno empleo, ni a la plena igualdad. Pero es de reconocer que se ha vivido a tope, por decirlo de alguna manera, tan a tope que en ocasiones se ha vivido por encima de nuestras posibilidades.
Los bancos nos daban dulces, aún sabiendo que llegaría el día que no podríamos pagar no ya los dulces, sino ni tan siquiera la masa.Ahora pagamos los excesos, no los nuestros, sino los de los que nos llevaron a cometerlos. Los gobiernos de todo el mundo, y hayan sido del color que hayan sido, han colaborado con los bancos y las grandes empresas a que esto sucediera, siendo con ello partícipes y conocedores absolutos y con antelación de lo que iba a suceder.
Desde mi punto de vista, completamente profano en materia económica, veo y muy claramente que esta crisis no es tal, que no es sino un estado impuesto para controlar a las masas que gracias al estado de bienestar y a un cierto poder adquisitivo y de conocimientos adquirido se les estaba empezando a ir de las manos.
Si nos fijamos bien, en todo el mundo está sucediendo lo mismo, las masas deben de estar controladas por los ricos, para que ellos lo puedan seguir siendo más sin que peligren sus grandes fortunas. Para conseguir eso hay que tener al pueblo poco menos que mendigando por un mendrugo de pan y sometidos por leyes e impuestos abusivos, no volvemos a tiempos de Franco, ni a finales del siglo XIX, nos quieren hacer volver a la edad media y al sistema feudal.
En esta España nuestra Rajoy está actuando como lo hizo Hittler, amparado por unas elecciones en las que consiguió mayoría absoluta y con la consigna de acabar con una crisis económica, tanto uno como otro derriban de un plumazo y decreto tras decreto todo lo conseguido en décadas de lucha por el bienestar socioeconómico de las personas. No olvidemos que Rajoy ha acabado hasta con derechos que Franco reconoció a los trabajadores. Y ha hecho lo que franco no acabó de hacer, se ha postrado ante los mandatos de la furer alemana y su 4º reich.
Nos está llevando a una dictadura que ya no es encubierta, sino completamente descarada. Por supuesto si lo dejamos seguir acabará con lo poco que queda de la sanidad y enseñanza pública, porque no interesa que todos tengamos los mismos derechos. El de huelga aunque no abolido cada vez está más mermado, el derecho a reunirse pacíficamente en la calle ya está penalizado y la libertad de expresión cada vez más coartada. ¿Quedan dudas de que esto es una dictadura?
Al fin y al cabo, no tenemos un jefe de estado, puesto que el rey, demostrado está, que es una figura de adorno de alto coste. Nunca creeré en la monarquía, porque es algo impuesto, no elegido por el pueblo, pero si el rey hiciese una demostración de valentía y saber estar y ejercer de lo que nunca ha hecho, de verdadero jefe del estado, y disolviese las cortes para evitar esta dictadura, convocando elecciones y haciendo llevar ante los tribunales a todos los responsables de esta situación, quizá en ese supuesto se ganaría el reconocimiento como figura de la democracia en España. Como lo que nos quisieron hacer ver tras el golpe de Estado. En aquella ocasión y a mi torpe forma de ver las cosas, entonces tenía 14 años, el monarca estuvo viéndolas venir y actuó en la forma que más le convino a él, no a la ciudadanía, porque cuando actuó, ni los golpistas confiaban ya en que aquello saliese adelante.
En fin espero que de alguna manera pacífica se pueda acabar con este golpe de estado que nos están dando amparados en unas elecciones. Que los dioses se apiaden de nosotros y nos hagan ver la luz para acabar con esto.






JJ Guerra.