Me gustaría saber qué edición del diccionario de la lengua tienen nuestros gobernantes, porque no sé el porqué, pero me da la ligera sensación de que ellos y nosotros, el grueso de la población, hemos aprendido distintas acepciones de palabras fundamentales, pero muy, muy distintas, tanto como que parecen de otros idiomas.

A ver quién es el guapo que se atreve a probar suerte en que comprendan que lo que ellos trincan solo les sirve a ellos, porque yo creo que es que se piensan que lo que ellos derrochan repercute directamente en beneficio de la masa de la población, es que yo tiendo a no querer pensar mal de nadie, porque si pensara que lo que roban lo hacen conscientes del daño que hacen a los más desfavorecidos, ahora mismo les estaría tildando de hijos de la gran puta, con todo mi respeto para las señoras que ejercen esa profesión, pero como no me gusta pensar mal, no les voy a llamar eso, ni cabrones, ni nada malsonante, porque además tampoco me gusta ser mal hablado.


Han sido ustedes capaces de hacer lo que hace unos años parecía imposible, entre todos han llevado a España a los niveles de pobreza de los años 50 y con ella han vuelto a traer la reencarnación del franquismo, de nuevo en gallego y otra vez balbuceante, aunque ahora con unos centímetros de más.
En ocasiones como esta envidio un poquito a los católicos practicantes, porque seguro que a ellos Dios les cogerá confesados.
JJ Guerra.